Toxina botulínica
Uno de los signos más claros del envejecimiento es el aumento de las arrugas de la cara. Lógicamente este fenómeno se produce de manera paulatina y se debe a varios cambios en nuestro organismo (envejecimiento), que en muchas ocasiones se debe a los movimientos faciales repetidos, producidos por las contracturas (a veces exageradas), de los músculos de la cara. En algunas ocasiones estos músculos se contraen continuamente, aumentando su potencia y dando lugar a expresiones y arrugas o surcos, que la mayoría de las veces no concuerdan con el sentimiento real de la persona y dan un aspecto de enfado o disgusto y envejecimiento precoz, que producen una impresión negativa en los demás.
Es en estos casos donde utilizamos la toxina botulínica. Esta sustancia provoca una relajación reversible de los ,músculos o porciones musculares que originan esa exagerada y continua expresión facial, devolviendo un aspecto relajado y juvenil al rostro.
No obstante, es conveniente realizar antes un detallado estudio de la mímica del rostro. Porque no se trata de quitar todas las arrugas que veamos, si no de dar armonía y eliminar lo negativo.



